domingo, 20 de mayo de 2012

A tu fábrica de proyectos-realidad

El tiempo sin pisar sus baldosas me había hecho olvidar la atmósfera que, siempre en el mejor sentido de la palabra, aquella estancia desprende. Las circunstancias han obligado a espaciar demasiado las visitas que la lejanía hacían de por sí bastante poco habituales. Pero la sensación permanece intacta, cualquiera diría que no ha abandonado sus platos y luces desde la última vez, y metafóricamente hablando podemos decir que no los ha abandonado, pues ha hecho de ellos el centro en torno al que girar. Al igual que la ilustración a la que consagra sus estudios y que comienza a adornar las mesas con alguna que otra producción impresa. “Has tenido éxito, mi más sincera enhorabuena” es todo lo que tu mente acierta a conjugar, pero él no te deja pronunciarlo, porque para entonces ya se habrá interesado por ti, obligándote a responderle con total confianza, esquivando la desgastada fórmula del “bien ¿y tú?”. Y después tampoco podrás felicitarlo, porque adormecerá tu cerebro con algún tema de esos en los que la música cobra relieve y parece invitarte a dejarte llevar por ella. Desde sus tecnicismos te informa de que aquello es por los graves, que nuestro oído no sabe captarlos, que aquí sí es el hábito (como costumbre) la que hace al monje, o al pinchadiscos… Y no entiendes lo que te está diciendo, tan solo descifras las palabras y te centras en intentar disfrutar de los sonidos que se insertan por tu oído como lo hace él. Para entonces ya los parabienes han quedado suspendidos, ha logrado una vez más embriagarte con sus juegos de agudos y graves, ha logrado, como siempre, que tu estancia en su laboratorio sea de contemplación extasiada de las elevadas tallas que moldea con la aguja.

Como siempre, renacen en ti las promesas, arraigadas en la energía que las confiere admirar cómo su sueño se ha hecho realidad. Nada sorprendente, nunca le faltaron decisión ni fuerzas para entregarse a completar sus objetivos cuanto antes y no dejar que el mundo lo viese servido con guarnición. Invirtió los papeles y paladeó el mundo, este verano, en concreto, Alemania.

Tienes toda mi admiración y mi enhorabuena. Por tu trabajo y por tu constancia, por tus éxitos y por la confianza que te ha llevado hasta ellos, por tus proyectos y por la madurez que te conducirá hasta ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario